El nuevo Reglamento europeo de envases (PPWR) se aplica desde el 12 de agosto de 2026. No prohíbe el plástico para llevar ni obliga a cambiar todos los envases de un restaurante, pero sí cambia la forma de elegirlos: materiales, sustancias, reciclabilidad y documentación pasan a primer plano.
Desde el 12 de agosto de 2026 se aplica con carácter general el Reglamento (UE) 2025/40, conocido como PPWR, sobre envases y residuos de envases. Es una norma europea de aplicación directa en España y sus obligaciones llegan de forma escalonada: algunas ya están en vigor y otras se activarán progresivamente hasta 2030 y años posteriores.
Para un restaurante, una cafetería, un catering o un negocio de comida para llevar, la pregunta práctica es doble: qué envases puede seguir usando hoy y qué debe comprobar antes de comprarlos. La respuesta corta es tranquilizadora. La larga exige algo más de atención.
¿Se pueden seguir usando envases de plástico?
Sí. El PPWR no prohíbe los envases de plástico para comida para llevar. Los envases de polipropileno (PP), por ejemplo, siguen siendo una opción habitual para platos calientes, ensaladas, pasta, arroces o comida preparada, siempre que la referencia concreta sea apta para el uso alimentario previsto.
Lo que sí llega son objetivos de contenido reciclado. A partir de 2030, los envases de plástico en contacto con alimentos deberán incorporar al menos un 30% de plástico reciclado si son de PET y un 10% si su componente principal es otro plástico. En 2040 esos mínimos subirán al 50% y al 25%, respectivamente. Son obligaciones para los fabricantes, pero acabarán reflejándose en el catálogo que encuentre el hostelero.
En Envapro hay distintos formatos de PP para take away, como las tarrinas rectangulares con tapa bisagra de 500 ml y de 1.000 ml, aptas, según las especificaciones de cada referencia, para alimentos fríos y calientes, congelación o microondas.
La excepción: el consumo en el local a partir de 2030
Hay un matiz importante. Desde el 1 de enero de 2030, el Reglamento prohíbe en hostelería los envases de plástico de un solo uso para alimentos y bebidas que se sirven y se consumen dentro del establecimiento: vasos, platos, bandejas o cajas de plástico desechables para comer en sala. La comida para llevar queda fuera de esta prohibición.
¿Y los envases de cartón?
También se pueden seguir usando. Los envases de cartón siguen siendo una de las opciones principales para llevar: cajas de hamburguesa, cajas de pizza, bocadillos, poke, ensaladas o productos de catering.
Pero que un envase sea de cartón no lo convierte automáticamente en reciclable ni en adecuado para cualquier alimento. Cuentan su composición, los revestimientos, los adhesivos, las tintas y el uso para el que se ha diseñado. Una caja para hamburguesa debe resistir grasa, humedad y salsas; una caja para un producto seco, no. Si el alimento es graso o húmedo, el envase necesita una barrera adecuada.
Papel para alimentos grasos: atención a las PFAS
Este es el cambio que ya está en vigor y el que más afecta al día a día. Las PFAS son un grupo de sustancias químicas que se han usado en algunos papeles y cartones para que repelan la grasa y el agua. Desde el 12 de agosto de 2026, los envases en contacto con alimentos no pueden comercializarse en la UE si superan los límites que fija el Reglamento: 25 partes por mil millones (ppb) para cada PFAS individual, 250 ppb para la suma de PFAS y 50 partes por millón de flúor total.
Por eso, al comprar envases de cartón o papel para fritos, hamburguesas o comida grasa, conviene pedir al proveedor la documentación que acredite que el producto cumple. Envapro dispone de distintos envases alimentarios libres de PFAS pensados para hostelería y comida para llevar.
¿Tiene que ser reciclable el envase?
Sí, pero con calendario. El PPWR exige que todos los envases sean reciclables a partir de 2030, conforme a unos criterios de diseño para el reciclado que la Comisión Europea está desarrollando, y que a partir de 2035 se reciclen efectivamente a gran escala. En 2026, por tanto, no es correcto afirmar que un envase que no cumpla esos criterios futuros esté ya prohibido.
Lo sensato es empezar a elegir pensando en esa fecha. Y recordar que reciclable no significa simplemente “de cartón” o “de plástico”: se valora el envase completo, sobre todo cuando combina materiales.
Envases con varios materiales
Algunos envases unen una base de cartón con una tapa de plástico o varias capas para resistir grasa y humedad. Están permitidos, pero el PPWR presta especial atención a su reciclabilidad. Antes de elegir, conviene consultar la ficha técnica y saber qué materiales lo forman.
Y en España, la Ley de Residuos
El Reglamento europeo convive con la normativa española. La Ley 7/2022 de residuos obliga desde 2023 a cobrar aparte los vasos y recipientes de plástico de un solo uso para alimentos, y ese mismo año entró en vigor el impuesto especial sobre envases de plástico no reutilizables, de 0,45 euros por kilo.
Qué puede usar hoy un restaurante
En 2026, un restaurante puede seguir usando envases de plástico, cartón, papel, aluminio y fibras vegetales, siempre que cumplan la legislación aplicable y sean aptos para el alimento que contienen:
- Envases de PP: comidas calientes, frías, congeladas o para microondas, según la referencia.
- Cajas de cartón: hamburguesas, pizzas, bocadillos, poke, ensaladas y catering.
- Papel: distintos alimentos, si su composición y tratamiento son adecuados para el producto.
- Aluminio: platos preparados que requieren resistencia al calor y buena conservación.
- Fibras vegetales: cuando cumplen los requisitos de seguridad alimentaria y de envases.
La normativa no obliga a trabajar con un único material. La elección depende del alimento, la conservación, el transporte y el tipo de servicio.
Cinco comprobaciones antes de comprar un envase
Más que fijarse solo en el material o en la palabra “eco”, conviene revisar cinco aspectos:
- Apto para contacto alimentario y adecuado para el alimento concreto.
- Resistente a las condiciones de uso: temperatura, grasa, humedad, congelación o microondas.
- Materiales y revestimientos conocidos, sobre todo en papel, cartón y envases compuestos.
- Cumplimiento de las restricciones vigentes, como los límites de PFAS.
- Documentación del proveedor: ficha técnica y declaración de conformidad.
Elegir hoy pensando en 2030
El PPWR no obliga en 2026 a abandonar los envases desechables ni a sustituir todo el plástico por cartón. Lo que cambia es la forma de seleccionar el packaging: ya no basta con el material, el precio o el aspecto. Importan la composición, el uso previsto, la reciclabilidad, las sustancias restringidas y la documentación.
La dirección es clara: menos residuos, más reciclabilidad, más contenido reciclado y un avance progresivo de la reutilización. Para un restaurante, la mejor estrategia es sencilla: el envase adecuado para cada alimento, proveedores que acrediten lo que venden y una mirada puesta en 2030. Si quieres profundizar, repasamos las claves del Reglamento de envases en otro artículo.
En Envapro ayudamos a restaurantes, cafeterías y caterings a elegir el envase adecuado para cada producto, con fichas técnicas disponibles. Puedes consultar el Catálogo completo de Packaging de o contactar con nuestro equipo.