Claves del Reglamento de Envases y Residuos de Envases
El Reglamento 40/2025 de Envases y Residuos de Envases (PPWR), que entra en vigor el próximo 11 de febrero, tiene como objetivo principal reducir los residuos generados, mejorar la reciclabilidad de los materiales y eliminar el uso de sustancias peligrosas en los envases. Este reglamento introduce cambios significativos para el sector agroalimentario, que deberá adaptarse a nuevas exigencias medioambientales y de reciclaje antes del 12 de agosto de 2026.
Según explica el centro tecnológico AINIA, éstas son las diez claves para la adaptación del sector a esta normativa:
1. Minimizar la generación de envases y residuos
El objetivo principal del reglamento es reducir el uso de materias primas vírgenes y avanzar hacia una economía circular que promueva la sostenibilidad.
2. Plazos de aplicación
Las empresas deberán cumplir con la normativa antes del 12 de agosto de 2026, con metas progresivas que se extenderán hasta 2040.
3. Restricciones a sustancias peligrosas
El reglamento prohíbe el uso de sustancias como los PFAS, plomo, cadmio, mercurio y cromo hexavalente para garantizar la seguridad alimentaria y proteger el medio ambiente.
4. Requisitos de reciclabilidad
Todos los envases deberán ser reciclables, clasificándose en tres niveles de calidad: A (≥95%), B (80-95%) y C (70-80%). Desde 2038, solo se admitirán los envases con al menos un 80% de material reciclado.
5. Contenido reciclado mínimo
Para los envases en contacto con alimentos, los plásticos deberán contener un mínimo de material reciclado. En 2030, el plástico PET deberá alcanzar un 30% de contenido reciclado, y para 2040, un 50%. El resto de los plásticos deberán cumplir con un 10% en 2030 y un 30% en 2040.
6. Reducción del espacio vacío en los envases
La normativa evitará el sobre envasado, adoptando nuevas directrices para optimizar el uso de materiales y reducir al máximo el desperdicio.
7. Etiquetado y trazabilidad
Se establecerá una etiqueta armonizada en la Unión Europea para informar sobre la composición de los envases, facilitando su separación y evitando el “greenwashing” o las declaraciones medioambientales engañosas.
8. Restricciones a los envases de plástico de un solo uso
Se impondrán limitaciones a ciertos envases de plástico para productos como frutas y verduras frescas (menos de 1,5 kg) o porciones individuales de condimentos y azúcar en el sector de la restauración.
9. Impulso a los envases reutilizables
El reglamento establece objetivos para la distribución de bebidas en envases reutilizables, exigiendo que el 10% de las bebidas se presenten en este tipo de envases en 2030, y hasta un 40% en 2040, de forma voluntaria.
10. Desarrollo normativo progresivo
La regulación seguirá evolucionando, con nuevas directrices y normas técnicas que ayudarán a las empresas a cumplir con la normativa.
El reglamento tendrá un impacto en el sector agroalimentario, que deberá adaptarse a los nuevos requisitos de reciclabilidad y contenido reciclado. El responsable de Asuntos Regulatorios de AINIA, José María Ferrer, subraya la importancia de la armonización normativa. "El reglamento busca evitar la fragmentación legislativa entre los Estados miembros y proporcionar un marco claro para los operadores. Sin embargo, su aplicación requerirá coordinación con la legislación nacional, lo que exigirá un seguimiento continuo de su desarrollo”, explica.
Por su parte, la experta en materiales y tecnologías de envasado de AINIA Leonor Pascual destaca algunos retos que se encontrarán las empresas: "las compañías deberán prepararse para cumplir con los exigentes requisitos en reciclabilidad y el contenido mínimo de material reciclado. La clave estará en aplicar estrategias de ecodiseño que optimicen los envases sin comprometer su funcionalidad ni la seguridad."